

El 1 de abril de 1888 se habilitó al servicio público la Estación de Azcuenaga, del entonces Ferrocarril del Oeste administrado en esos momentos por Buenos Aires.
En tal ocasión al parecer sin ceremonia especial se dió por inaugurado el primer ramal de Lujan a Pergamino cuya realización había sido autorizada el 2 de noviembre de 1875.
Una casilla de madera constituía la estación a la cual arribo el primer tren.
Su actual edificio de dos plantas fue construido entre 1880 y 1883 bajo la dirección y el diseño de ingenieros británicos.
Por decreto provincial el ramal fue transferido al F.C. Central Argentino que en 1948 pasaría a llamarse F.C. General Bartolomé Mitre tras la nacionalización de nuestro ferrocarril.
El primer jefe de estación fue Don Ascensio Ezquiaga quien se convirtió un poco en artífice para la formación de un pueblo frente a las instalaciones ferroviarias. Según la memoria popular, Ezquiaga consiguió que el propietario de “La Paloma” donara una superficie de terreno equivalente a unas 16 manzanas con sus calles. Comenzaron a venderse los primeros lotes que llevarían el mismo nombre de la estación en homenaje al ilustre militar Brigadier General Miguel de Azcuénaga.
El primer comprador de lotes que Cunningham puso en venta fue el jefe Ezquiaga que lo escrituró el 15 de marzo de 1885 ante el escribano Fernando del Río de San Andrés de Giles.
Figura entre los primeros compradores de tierras en Azcuenaga varios vecinos de Lujan y de otras ciudades que llegaron para ejercer el comercio desarrollar sus oficios o trabajar en tareas rurales en el incipiente poblado.
En tal ocasión al parecer sin ceremonia especial se dió por inaugurado el primer ramal de Lujan a Pergamino cuya realización había sido autorizada el 2 de noviembre de 1875.
Una casilla de madera constituía la estación a la cual arribo el primer tren.
Su actual edificio de dos plantas fue construido entre 1880 y 1883 bajo la dirección y el diseño de ingenieros británicos.
Por decreto provincial el ramal fue transferido al F.C. Central Argentino que en 1948 pasaría a llamarse F.C. General Bartolomé Mitre tras la nacionalización de nuestro ferrocarril.
El primer jefe de estación fue Don Ascensio Ezquiaga quien se convirtió un poco en artífice para la formación de un pueblo frente a las instalaciones ferroviarias. Según la memoria popular, Ezquiaga consiguió que el propietario de “La Paloma” donara una superficie de terreno equivalente a unas 16 manzanas con sus calles. Comenzaron a venderse los primeros lotes que llevarían el mismo nombre de la estación en homenaje al ilustre militar Brigadier General Miguel de Azcuénaga.
El primer comprador de lotes que Cunningham puso en venta fue el jefe Ezquiaga que lo escrituró el 15 de marzo de 1885 ante el escribano Fernando del Río de San Andrés de Giles.
Figura entre los primeros compradores de tierras en Azcuenaga varios vecinos de Lujan y de otras ciudades que llegaron para ejercer el comercio desarrollar sus oficios o trabajar en tareas rurales en el incipiente poblado.
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